Lo natural de la madera

El material

Cada pieza es única

Su belleza también está en aquello que la hace irrepetible.

Nuestros objetos están elaborados en madera maciza natural, un material vivo que conserva las características propias del árbol del que proviene. Por eso no existen dos piezas exactamente iguales: las vetas, los nudos, las variaciones de color, las pequeñas marcas y las formas naturales de la madera hacen parte de su identidad.

Incluso después de transformada en un objeto, la madera puede continuar respondiendo a las condiciones de su entorno. Estas características no son imperfecciones. Son parte de la naturaleza del material.

  • Variación de color

    La exposición a la luz puede hacer que el tono cambie gradualmente. Algunas piezas adquieren tonalidades más profundas o cálidas con el paso del tiempo.

  • Pequeñas fisuras

    Pueden aparecer grietas finas, sobre todo alrededor de nudos, vetas o zonas donde las fibras tienen distinta densidad. Se hacen más visibles con los cambios de humedad.

  • Movimiento natural

    La madera se expande y se contrae según el ambiente. Eso puede producir variaciones pequeñas en dimensiones, juntas o superficies.

  • Vetas y nudos

    Cada pieza puede presentar vetas, nudos, cambios de dirección de fibra y variaciones de color. Son naturales e irrepetibles: dan a cada objeto su propia apariencia.

Una pieza que no se repite

La pieza que recibas puede no ser idéntica a la fotografía del producto.

La forma general, el diseño y las medidas de la ficha se mantienen, pero el dibujo de la veta, los nudos, el color y otras particularidades propias de la madera pueden variar. En algunos casos incluso aparecen características que no eran visibles cuando el objeto se fabricó.

Eso significa que tu pieza será realmente única.

Preguntas

Lo que conviene saber

¿Y si la madera se raja?

Una fisura en una pieza de madera maciza no significa necesariamente que el producto esté defectuoso.

La madera es un material higroscópico: intercambia humedad con el ambiente. Cuando las condiciones cambian, sus fibras pierden o absorben humedad y se mueven. Por eso una pieza puede desarrollar pequeñas fisuras con el tiempo, sobre todo en los nudos, en los cambios de dirección de la veta, donde hay diferencias de densidad, en las uniones naturales de las fibras y en los extremos de la pieza.

La aparición de estas características puede formar parte de la evolución natural de una pieza de madera maciza.

Cómo cuidar tu pieza

Límpiala con un paño seco o apenas húmedo y sécala de inmediato. No la dejes sumergida en agua ni la metas al lavaplatos.

Evita el sol directo y las fuentes de calor cercanas —estufa, chimenea—, porque resecan la madera.

Si la pieza es de uso en cocina, aplícale de vez en cuando un poco de aceite mineral o de coco para conservar la fibra y el color.

Qué no es un defecto de fabricación

Las variaciones naturales de color, veta, nudos, pequeñas fisuras, movimientos dimensionales y otras características propias de la madera maciza no constituyen por sí mismas defectos de fabricación.

Cada producto se elabora y se revisa bajo nuestros estándares de calidad antes de ser entregado. Al tratarse de madera natural, su comportamiento posterior puede variar según las condiciones de uso, almacenamiento y ambiente.